Cuándo estábamos en 2º de B.U.P. nos dimos de bruces con el concepto de límite. Para mí fue ahí cuando las matemáticas dejaron de significar hacer cuentas y pasaron a ser algo abstracto, nada trivial... si es que se puede decir que las matemáticas tienen algo de trivial.
A alguien en clase le dio por preguntar para qué servían los límites si no se podían alcanzar. No se me ha olvidado la respuesta del profesor: "Eso no significa que uno no pueda tender hacia ellos".
Yo no tengo credo, y más veces que no la fe se me queda corta. Espero que al menos nunca me falte un límite al que tender.
A aquel profesor lo echaron antes de terminar el curso. Su forma de dar clase no era buena ni mala, simplemente resultó, para escándalo de muchos, no ser convencional.
...pues yo no soy muy amigo de límites, de esos a los que tender (recuérdame que te comente algo al respecto, de ser posible mejor en horas de asueto, con una línea de horizonte difuso delante y tiempo),... pero si es este el límite que propones, me sumo a la tendencia. Y más después de leer ese texto precioso. Gracias.
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