sábado, 5 de enero de 2013

reyes majos

Este año, como ya sabrán ustedes, he sido igual de mala que siempre (o igual de buena, a nada que le echen un poco de vease-la-botella-medio-llena y esas cosas). No sé si, además del carbón acostumbrado, que viene muy bien para combatir los rigores estacionales, seré merecedora de grandes dádivas. Pero quería al menos indicarles algunas nimiedades que podrían ayudar a transitar lo que nos queda de invierno.
  • batatas
  • calabazas (supongo que no habrá problema aquí dado que mi saldo está muy lejos de agotarse)
  • un tanto de jamón (a su discreción, pero sepan que si bien basta un poco para alegrar, un mucho no cansa)
  • un cuanto de dulce (dejo aquí que elijan ustedes la forma que más les convenga)
  • un salpicón de inconformismo (me refiero al que mueve a la reflexión. Del de todos los días es fácil de encontrar)
  • un tiento de revolución social
Con esto podremos cocinar unas cuantas conversaciones al amor del exilio que nos mantengan en estado de sanidad suficiente para llegar a los calores del verano. 

Para ese entoces me pondré de nuevo en contacto con ustedes con el fin de tramitar una nueva petición.