Lo de miope ya lo sabía. Total, desde los siete años me ha dado tiempo a asumirlo.
Pero resulta que, echándole un ojillo a la prensa, por aquello de ver qué se cuece en esta olla podrida, descubro que la podrida soy yo.
Me había animado al encontrarme un titular tal cual este:
Estrasburgo declara el crucifijo en las aulas una violación de la libertad.Y pienso que qué bien está que las cosas se vayan poniendo en su sitio, esto es, la religión en cada iglesia y dios en la de todos. Pero monseñor
Vincenzo Paglia, presidente de la comisión para el Ecumenismo y el Diálogo de la Conferencia Episcopal italiana (uff), ha venido a sacarme de mi error. Véase:
... quien calificó la sentencia de "irresponsable" y "miope".
Según el obispo, la concepción que ha llevado a los jueces de Estrasburgo a tomar esta decisión se basa en la idea de que "una cultura es libre sólo en la medida en que no tiene nada o tiene únicamente lo que queda desarraigado de toda historia, tradición y patrimonio".
Y eso que yo, que no soy católica, me acerco a las procesiones en Semana Santa, y creo que Las Edades del Hombre tienen que ver con el patrimio cultural. Parece que eso no basta, y que además hay que poner un crucifijo en el aula. Qué equivocada estaba.
Yo que iba más por crear en la escuela un espacio común para todas las religiones, o por poner en las aulas símbolos de todas las religiones practicadas en el país, para que todo el mundo se viese identificado. Yo que pensaba que esto era democrático, y resulta que, sin saberlo, estaba fingiendo...
El ministro de Políticas Agrícolas, Alimentarias y Forestales, Luca Zaia, fue más severo y aseguró que la decisión de los jueces europeos es "fingidamente democrática" y ofende a muchas personas, ya sean cristianas o no.
"Quien ofende los sentimientos de los pueblos europeos nacidos del cristianismo es sin lugar a dudas la Corte de Estrasburgo. Sin identidad, no existen los pueblos y sin cristianismo no existiría Europa", aseguró Zaia, agregando que quienes han emitido esta sentencia deberían "avergonzarse".
¡Ay señor!
Ya me iba a acostar yo hoy toda avergonzada. Menos mal que ha venido mi prima a salvarme el día recordándome a Voltaire:
"Je déteste ce que tu dis
mais je me ferais tuer
pour que tu puisses toujours le dire."
Ello.