lunes, 19 de julio de 2010

Sed

Tengo sed.

Y tengo el cuerpo cansado ya de hacer acrobacias todo el día, escaseando y fotocopiando, haciendo equilibrios con el libro y la impresora... y el diccionario de inglés, que de algo tenía que servir que pesase tanto.

Plan cojonudo para un finde de verano. No me puedo quitar de encima la sensación de estar pringando por los suspensos de otros.

Qué sed. Echo mano a la botella… ¿dónde está el tapón? Si no la tapo fijo que con el contorsionismo del escaneo la vuelco. Paper jam. Descansito para la impresora y cruzada en busca del tapón perdido. Y vuelta a empezar.

Qué sed. Y ahora, ¿dónde está la botella? Salí con ella de cebo a buscar el tapón y el tapón está, pero la botella no. Tengo sed y solo tengo el tapón… he perdido la botella. Si no fuese por lo ridículo, sonaría como la historia de mi vida.

Archivo. Configurar página.

No sé qué faltas ando purgando, pero son las mismas de siempre.

martes, 13 de julio de 2010

acción - reacción

Yo sé que todas nuestras acciones tienen consecuencias.

Lo que pasa es que no todas me entran en la cabeza.

  • Tirarle un zapato a un tío ...


... tres años de cárcel.


  • Meterle una patada en el pecho a otro...


... tarjeta amarilla.

¿Me estará cegando el juicio esto del fútbol?

jueves, 8 de julio de 2010

ele

Y esta vez no tiene nada que ver con el español como lengua extranjera. Aunque puede que un poco sí.

Ya sé que desde hace unas semanas me he quejado amargamente de la tiranía del fútbol en los medios informativos. Y conste que me sigue pareciendo increíble la imaginación (por no llamarle descaro) que le echan casi todos a hacer noticia de algo sólo por que tiene que ver con el deporte "rey", aun cuando siguiendo el libro sea lo más contrario a algo noticiable.

Pero hoy me tengo que alegrar. Y es que ganar mola. Y a Alemania más. Ele.
No, no puedo evitar alegrarme. Que son muchos malos tragos pasados por esas tierras allende nuestras fronteras.

Y confieso que lo primero que hice después del partido es irme a leer la prensa alemana. Especialmente algún periódico que nos comparaba con un toro y al entrenador alemán con un torero (cosa que por otra parte hay que saber aguantar, sobre todo teniendo en cuenta que nosotros cantamos el "yo soy español" con melodía rusa).

Y mola mucho, mola que los alemanes pongan cosas así:

Was sind sie aber auch für großartige Techniker, für Kämpfer und Beißer, verdammt starke Individualisten und noch bessere Teamspieler. Sie können einfach alles. Und jeder kann es im richtigen Moment noch einen Tick besser als sein Nebenmann. Mui bien! Großartig!
Berliner Kurier

Ele.

Y ya que estamos aprendiendo a ganar, no estaría de más ir tomando nota de lo que vamos dejando por el camino. Porque si algo hay que reconocerles a los alemanes es el saber perder. Me gustaría a mí saber qué habría dicho del contrario la prensa española si hubiésemos perdido.

Se les perdonan hasta las faltas de ortografía, que al cabo, en Mayorca lo que practican no es precisamente el ele.