Cuando salí a la calle esta tarde olía tanto a primavera que daba miedo. Así que, para que no se me escapase, lo pensé bajito, bajito, bajito...
Pero cuando volví a casa esta noche, las hormigas ya habían olido tanto a primavera que habían perdido el miedo, se habían escapado y lo celebraban por todo lo alto, alto, alto...
Pero cuando volví a casa esta noche, las hormigas ya habían olido tanto a primavera que habían perdido el miedo, se habían escapado y lo celebraban por todo lo alto, alto, alto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario