domingo, 2 de enero de 2011

No se encontraron coincidencias

NECROLÓGICAS

20 septiembre 2010
No se encontaron coincidencias

21 septiembre 2010
No se encontaron coincidencias

Qué le impulsaba a buscar entre las esquelas del periódico local a quien sabía ya que había muerto... no podía decirlo.

22 septiembre 2010
No se encontraron coincidencias

Como si el no verlo publicado pudiera hacerle conservar la esperanza de que no hubiese sucedido.

23 septiembre 2010
N
o se encontraron coincidencias

La noticia había llegado con tanta normalidad, hasta con cierta vanalidad, con ausencia total del drama que le hubiese proporcionado la excusa para poder exteriorizar la tristeza que sentía.

24 septiembre 2010
1 coincidencia

El corazón le tiró un poco más de lo habitual. Pero no. Era otra familia. Aunque el nombre que buscaba tampoco era suyo. También era de otra familia.

25 septiembre 2010
No se encontaron coincidencias

Y no es solcialmente correcto mostrar exceso de emoción cuando la perdida es de otro, cuando la situación es festiva, cuándo ya ha pasado tiempo... aunque para él acababa de ocurrir.

26 septiembre 2010
N
o se encontaron coincidencias

27 septiembre 2010
No se encontraron coicidencias

La situación era absurda. Era evidente. Más con cada día. Pero seguía buscando, sin saber aún para qué.

28 septiembre 2010
N
o se encontraron coicidencias

¿Y si no aparecía? Parecía que la vida le estuviera diciendo que no tenía derecho a esa pena... a una fecha que recordar.

29 septiembre 2010
No se encontaron coincidencias

¿Podría ser que la familia hubiese decidido no publicarlo? ¿Por qué? Nunca entendió las costumbres sociales asociadas con la muerte, pero ahora se le hacía intolerable que faltase una necrológica.

30 septiembre 2010
No se encontraron coincidencias

¿Ahora qué?

"Adiós hijo, adiós. Que te vaya muy bien".
Era todo lo que le quedaba. El recuerdo de una despedida, una despedida para siempre, que siempre dolió... porque tampoco era la suya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario