miércoles, 30 de diciembre de 2009

Cosas que no vi en París (I)

Extraña habilidad esa que tenemos de andar con la mente puesta en lo que no nos toca vivir. Por ejemplo, en verano nos quejamos del calor, a rabiar, y nos acordamos de lo que hemos hecho en tiempos más templados. Y en invierno, claro, no nos acordamos de lo que Lorenzo nos hizo sufrir, y lo que toca es pasar revista a esas cosas que hicimos... otra vez, en tiempos más templados.

Yo este año, en tiempos templados estuve en París. Por fin.

Y antes de irme, todo el mundo, porque todo el mundo ha estado ya en París, me decía que verás cuánto te va a gustar, que verás cuánto te va a sorprender, que verás qué bonito es todo. Y cuando preguntaba que dónde estaba todo lo que tanto me iba a gustar, y que qué cosas bonitas y sorprendentes no debía perderme, la gente me decía que ya sabes, lo típico.

Fui a París. Y vi lo típico. O casi.

Fui a la Torre Eiffel. Primero de noche. Y me encantó. Pude subir. Y no lo hice. El día había sido bueno y quise esperar al siguiente para disfrutar plenamente de la vista. Y esos tiempos templados castigaron mi arrogancia de turista estúpida con un día gris y un buen ramo de nubes densas.

Esto fue lo que no vi:
http://photo.photojpl.com/tour/eiffel-tower-floor/eiffel-tower-tour-floor.html

Va a ser que tengo un motivo para volver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario